martes, 6 de julio de 2010

¿ Y de este HOLOCAUSTO quien habla?

por Patricio Vergara

1.- El terror de los bombardeos terroristas aliados contra la población civil alemana (Hamburgo, Dresde...).

2.- El robo de más de 165.000 km2. de tierra históricamente alemana. Así, paradójicamente, el filósofo idealista alemán Emmanuel Kant, nacido en Konigsberg (Prusia), sería actualmente un filósofo ¡polaco!

3.- La expulsión de quince millones de alemanes de sus territorios orientales y la matanza de más de tres millones de civiles en auténticos crímenes de limpieza étnica, así como la transferencia de la Alemania oriental al régimen político más sangriento de la Historia: el Comunismo.

4.- Las deportaciones en masa de la población alemana de los territorios del Este. La "Kriegsmarine", la Marina alemana, prestó ayuda con el trasatlántico Gustloff, identificado como de la Cruz Roja, y los barcos-hospital Steuben y Goya, los tres hundidos por submarinos aliados. Eran los inicios de 1945 y el total de víctimas, entre mujeres, niños y ancianos mayoritariamente, superó las veinte mil.

5.- El embargo realizado al pueblo alemán después de la guerra y durante tres años que produjo la muerte por hambrunas a más de cinco millones de víctimas alemanas.

6.- Más de un millón y medio de mujeres alemanas, desde niñas a ancianas, fueron violadas. El soviético Ilia Ehrenburg, jefe de los comisarios judíos, sentenció: "Soldados del Ejército Rojo, arrancad por la fuerza el orgullo racial de las mujeres alemanas. ¡Violad! ¡Violad! ¡Violad!"

7.- Y algo totalmente desconocido por la inmensa totalidad de las "opiniones públicas" democráticamente informadas: la esclavización de los soldados alemanes como presos de posguerra. El admirado general y comandante de los ejércitos aliados, de origen judío, Dwight David Eisenhower, que fue promovido por el presidente Roosevelt, del mismo origen étnico que él, desde el empleo de teniente coronel hasta el de general de división, prescindiendo de servicios y escalafones, fue un general que no ganó personalmente ninguna batalla,pues tanto el general Patton como el general Montgomery eran militares mucho más brillantes que él, decidió, seguramente inspirado por el mismísimo Yahvé, que más del millón de prisioneros alemanes no fueran internados en campos de concentración, ni en los diversos cuarteles ya vacíos, sino en ochenta campos de internamiento distribuidos entre Alemania, Francia, Bélgica y Holanda, bajo la consideración de "enemigos desarmados", término de su invención que le permitía violar los Tratados de Ginebra y de La Haya sobre prisioneros de guerra y aniquilaba la jurisdicción de la Cruz Roja. Estos campos de internamiento se hallaban delimitados con alambradas, totalmente a la intemperie y sin servicios sanitarios, sin cocinas y sin comedores, entre otras muchas deficiencias, lo que provocó un aumento espectacular de las defunciones de estos soldados que simplemente habían defendido y luchado por su patria, muertes provocadas por graves enfermedades como la pulmonía, la pleuresía, la gangrena, el tifus, la disentería y muchas más, ya que, entre otras lamentables situaciones, los prisioneros debían beber sus propios orines ante la falta de agua o debían guarecerse con ramas de árboles o haciendo hoyos en la tierra, cosa que incluso también se les prohibió. Entre las víctimas de estos campos de internamiento ideados por el general Eisenhower había muchas mujeres e hijos de prisioneros, que no habían querido separarse de sus maridos y padres, recibiendo el mismo trato discriminatorio y humillante.

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